ESPACIO THOT

Un espacio de reflexión, información y cuando se puede un poco de humor – Por Marina Pagnutti.

La normal inadaptada (3)

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Suspendida en el espacio, entre un Orb y mi perra (con mi madre)

-¡Definitivamente este animal no es normal! -grito fastidiosa.
-¿Pero que pretendés que haga?, es una perra no un ser humano -responde mi progenitora, tratándome como siempre de alterada.
-¡Pero no puede detenerse baldosa por baldosa! Las mide, las huele, las lengüetea, las marca. ¿Cómo puede disfrutar este bicho? Desde que sale de casa hasta que regresa, si levanta el hocico un par de veces es mucho. Ladra al aire, llora si detengo la marcha. Es rara…
– A ver, cambiemos la onda. Calmate un poco. ¿Por qué no me mostrás las fotos que sacamos recién? -propone ansiosa mi madre.

Para entender un poco el abrupto corte de ella sobre mis -últimamente- habituales quejas, tendría que remontarme a sus vacaciones. Resulta que en enero viajó a las sierras cordobesas, y lo que descubrió allí alteró su presente, y ocasionalmente el mío, que la tengo que escuchar con suma atención cuando habla del tema.
Como en la mayoría de sus fotografías salieron globos, esferas trasparentes y de colores por todos los recovecos de las imágenes, después de mucho debate veraniego entre compañeros de excursión, ella y los que estaban en el hotel llegaron a la misma conclusión: ¡son seres inteligentes que quieren comunicarse!

Y claro, frente al nuevo fenómeno,  ¿cómo aquietar los pensamientos? Naturalmente brotan . Y  comencé a cuestionarme…

-Ya le dije que pudo ser un efecto del cambio de temperatura, o la lente sucia, o que el flash rebotó generando un efecto visual. ¿Qué más le puedo decir para que desista del delirio?
-Mmm, pensá lo que le vas a contestar, porque te va a mandar las frases de siempre. “Sos muy cerrada”, “¿y la imaginación?”, “lo que pasa es que no entendés nada”, o “ya sabía que me ibas a decir todo eso, para que te cuento”, más todas las respuestas de manual de madre con una sobredosis de obsesión y excusa perfecta.
-Ok. Le voy a seguir el juego -pienso, para evitarme el tormento.

Entre mis reflexiones, las paradas obligadas de la perra, sus efusivos ladridos y los enredos amorosos caninos; a lo lejos, escucho a mi madre con el mismo rollo y sacando fotos (con la cámara que me hizo llevar al paseito) a cuanto objeto se le cruce en el camino. Piedras, copa de árboles, postes de luz, al cielo, a las bocacalles, a mí -cuando me usa de marco de referencia-, a la perra, a lo inmóvil y movible.
Luego mira el trabajo consumado, repasa las imágenes, las estudia y confirma sus propias teorías.
En mi fuero íntimo me pregunto si será un mecanismo para sentirse más acompañada, o simplemente son los efectos colaterales de vivir en la ciudad. Temo. Pienso que puede ser hereditario y que a mi natural inadaptación ahora se sume la alucinación. Sería grave, sin duda.
Cuando nos despedimos de la vuelta al perro y la furtiva sesión fotográfica, en casa, y fiel a mi curiosidad, busqué el fenómeno del que tanto habla. ¡Y como lo supuse!, el caso familiar no era el único. Encontré más imaginativos de lo que creía. Grupos enteros de personas con gran apertura mental e ilimitado juicio. ¿Tendré que aprender de ellos? -me pregunto-.
Según las mentes abiertas, esas esferas voladoras o globos que salen en las fotos y en videos se llaman Orbs. Vendrían a ser algo así como seres inteligentes que nos rodean por doquier. Es vida. Es la cuarta dimensión. Un portal al más allá. Mensajes que tendremos que descifrar… ¿Quién lo sabe?
Supongo entonces que Twitter, Facebook, Buzz y los mensajes de textos ya no alcanzan para comunicarnos.  Parece ser que para entenderse de verdad, sin interferencias, y a prueba de error, la posta ahora la toman los Orbs.
Confieso que me supera un poco.
Por momentos divago y medito cómo sería esta nueva vía de comunicación. ¿Quién se quedaría con el negocio? ¿Google? ¿Slim? Uff..
Ruego que si alguien logra contactar a uno, decodifique el mensaje y lo mande en cadena. Si rebota, por favor avisen en portería. Mi encargado, desde la quietud, tal vez sepa de que se trate.

Acá va una muestra….

Es tarde, de noche, llueve y mi perra me mira sin dejar de ladrar. No sé que quiere, pero me confunde y altera mis coloquios. ¿Me estará avisando que entró un Orb a mi sistema? ¿Se estará comunicando con uno? ¿Será uno de ellos?
¡Servicio técnico por favor!
Heeeeelp.
Esto es muy extraño…

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Written by elthot

febrero 20, 2010 a 8:25 AM

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